La dimensión estática del almacén

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En un almacén podemos encontrarnos con una parte estática y con una parte dinámica, es decir nos encontraremos con elementos físicos que no se moverán y otros que sí; se trata de dos elementos realmente importantes, ya que dependiendo de ellos, la organización y distribución del almacén será una u otra, e incluirá determinados elementos.

En el presente artículo nos centraremos en la dimensión estática; cuando hablamos de los elementos que conforman la dimensión estática del almacén, nos referimos básicamente a los elementos que conforman el stock.

El stock es definido como una reserva de elementos tangibles e intangibles, que no se usa y que tiene un valor económico. Es decir, se refiere a aquellos productos o materiales que se encuentran almacenados en el almacén, que no se utilizan y que tienen un valor económico.

En lo que se refiere a la dimensión estática, y a la hora de configurar y organizar el almacén, la empresa deberá considerar los siguientes factores:

  • Los artículos.
  • Los envases unitarios.
  • Los envases colectivos.
  • La temporalidad.

Pasemos a conocer cada uno de ellos.

  • Los artículos

En el momento de proceder a configurar el almacén, la empresa deberá considerar y clasificar los artículos que desea tener en stock.

La clasificación de estos artículos podrá hacerse en base a su naturaleza, volumen, estatutos y otros.

En lo que se refiere a la clasificación por su naturaleza se deberán considerar toda una serie de elementos en relación a su almacenamiento, como puede ser el requerimiento de equipos especiales o el control de la temperatura. Así, y en relación al almacén, se deberán considerar estas apreciaciones en función del stock que la empresa quiera disponer. Por ejemplo, una empresa dedicada a la venta de alimentos enlatados, deberá primero determinar cuánto stock desea tener en el almacén y, después, establecer los requerimientos que la naturaleza del artículo implica para su almacenamiento.

En relación a la clasificación por volumen, resulta interesante comentar que los volúmenes unitarios de los artículos tienen una gran importancia en lo que es la proyección y configuración del almacén. De este modo, además de la naturaleza del artículo y la cantidad, su tamaño es también muy importante, ya que ello condicionará la dimensión del almacén. Por ejemplo, no es lo mismo almacenar material de papelería que almacenar grandes sacos de trigo.

Junto con el volumen, debemos considerar el peso, ya que dependiendo del peso de los artículos, los soportes y medios de almacenamiento serán unos u otros.

Finalmente, y en la clasificación por estatutos, aquí se refiere a todos aquellos artículos que pueden estar sometidos en cuarentena, a algún tipo de control administrativo, que se trate de productos que deben pasar por la aduana o que sean productos de carácter alcohólico o farmacéutico.

  • Los envases unitarios

Otro elemento a considerar en relación a la dimensión estática del almacén son los envases unitarios.

Dependiendo del tipo de producto o artículo con el que trabaje la empresa, puede que, una vez hayan llegado dichos productos en el almacén, la empresa tenga la necesidad de empaquetar de manera individual cada pieza. Por ejemplo, una empresa que venda piezas de repuesto para coches, puede que reciba todas las piezas de un mismo tipo en un único paquete, pero que las almacene de manera individual. Ello implicará que la empresa deberá disponer en el almacén de dichos envases con el fin de poder empaquetar sus productos de manera unitaria.

De este modo, cuando se configure el almacén, se deberá tener en cuenta que, además del producto, se deberán almacenar los envases que irán siendo utilizados a medida que vayan llegando piezas, como es el caso de ejemplo expuesto.

  • Los envases colectivos

En este caso, se deberán considerar aquellos envases utilizados para almacenar varios productos de un mismo tipo.

El envase colectivo más utilizado es el palet, aunque podemos considerar también todo tipo de cajas de cartón, cubas metálicas o de plástico, carros y contenedores entre otros.

Básicamente, se trata de todos esos envases destinados a almacenar los productos y que, a la hora de configurar el almacén, deben considerarse ya que, lo habitual, es que el almacén siempre disponga de algunos de estos envases sin utilizar, ya sean de repuesto o destinados a almacenar la mercancía pendiente de llegada.

  • La temporalidad

Finalmente, el último elemento a considerar en relación a la parte estática del almacén es la temporalidad.

En un almacén, la situación de los stocks depende básicamente de los flujos de entrada y salida, es decir, depende de fenómenos de temporalidad, por lo que estos deben considerarse a la hora de su configuración.

En relación a la temporalidad, podemos hablar de variaciones diarias, variaciones semanales, variaciones mensuales y variaciones anuales.

Diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad Pompeu Fabra. Graduado en Sociología por la Universidad de Barcelona. Especializado en los ámbitos de la Asesoría Institucional, Coaching y PNL.

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Diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad Pompeu Fabra. Graduado en Sociología por la Universidad de Barcelona. Especializado en los ámbitos de la Asesoría Institucional, Coaching y PNL.

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