El Coaching Y El Desarrollo De Competencias

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Las competencias son las capacidades de poner en operación los diferentes conocimientos, habilidades, pensamientos, caracteres y valores de manera integral en las diferentes interacciones que tienen los seres humanos para la vida en el ámbito personal, social y laboral. Las competencias son los conocimientos, habilidades y destrezas que desarrolla una persona para comprender, transformar y practicar en el mundo en el que se desenvuelve. Por lo tanto, las competencias son un conjunto de comportamientos, y por ello algo observable y evaluable. Por ese motivo las competencias se han convertido en centro neurálgico a la hora de seleccionar al personal, de establecer planes de carrera, realizar evaluaciones de desempeño o realizar compensaciones a partir de las competencias alcanzadas según el puesto.

Las competencias varían según el puesto de trabajo, la empresa y el tiempo en el que transcurren los cambios, así como normalmente estas cambian con el tiempo, aumentando a medida que el trabajador desempeña eficazmente las funciones asignadas, permitiendo ello el crecimiento de competencias a nivel profesional.

Los componentes de las competencias son:

  • Habilidades y destrezas.
  • Actitudes e intereses.
  • Motivación.
  • Medios y recursos.

Estos 5 elementos se interrelacionan entre ellos: por ejemplo, sin los conocimientos técnicos sobre cómo funciona un programa informático no podemos adquirir las habilidades; no podremos poner en práctica los conocimientos dado que aún no los hemos adquirido. En cambio, en el momento en que hemos adquirido ya dichos conocimientos necesitaremos ponerlos en práctica para afianzarlos y conseguir ser hábiles con dicho programa. Al igual sucede con las actitudes e intereses, si tenemos una actitud positiva y estamos interesados en ese programa, nos resultará mucho más fácil adquirir los conocimientos y posteriormente las habilidades. La motivación también juega un papel importante íntimamente relacionado con la actitud. La motivación son los factores internos y/o externos que hacen que la persona se movilice por alcanzar ese comportamiento o competencia, es decir, modifica la actitud de esta. Y finalmente los medios y recursos, que quizás forman más parte de la organización o empresa, también deben estar disponibles para que el sujeto pueda alcanzar las competencias que esta le exige.

Pero el coaching no solo interviene en cambios de competencias y conductas, que son los de mediana magnitud, sino también en aquellos de gran magnitud como las creencias y los valores más arraigados al coachee y mucho más difíciles de modificar. De hecho, lo que el coach intenta es realizar un cambio desde el interior al exterior, primero cambiando valores y creencias, después herramientas de trabajo y por último las competencias y conductas.

El comportamiento se considera como la punta de un iceberg, la parte visible y valorable de todo lo que hay detrás. Representa mucho más que una simple forma de actuar, ya que en él se ven reflejadas nuestras motivaciones, sentimientos y emociones.

Por todo esto se entiende que nuestro comportamiento resulta algo muy importante, ya que las conclusiones que sacarán los demás de nosotros serán a partir de ellos. Sin embargo, si nuestra forma de actuar difiere de nuestras emociones, esto se verá reflejado y generaremos desconfianza.

Al igual sucede con las conclusiones que nosotros adquirimos de los demás, las cuales estarán basadas simplemente en el comportamiento visible y valorable de ellos, libre de prejuicios y emociones que puedan alterar la credibilidad de ese cambio. Nuestro comportamiento también influirá en el comportamiento de los demás, sobre todo si somos líderes. Por eso mismo se debe ser ejemplo de cambio, como ya hemos mencionado anteriormente, nuestro cambio conllevará el cambio de otros.

Aun así, sabiendo que los comportamientos, competencias y cambios son importantes y necesarios, sigue persistiendo la resistencia a la hora de modificar actitudes predominantes de liderazgo, que siguen siendo con frecuencia autocráticas, rígidas e inamovibles.

Licenciado en Historia del Arte y Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Doctorado en Historia del Arte. Experto en PNL, Coaching, liderazgo, motivación y gestión de equipos.

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Licenciado en Historia del Arte y Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Doctorado en Historia del Arte. Experto en PNL, Coaching, liderazgo, motivación y gestión de equipos.

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